Régimen de Maduro inicia el año con nueva embestida contra la prensa libre

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Entre 2014 y 2019, Venezuela cayó 32 puestos en el Índice Mundial de Libertad de Prensa elaborado por Reporteros Sin Fronteras. (Archivo)

La libertad de expresión en Venezuela comenzó el año oprimida. Aún más oprimida con las nuevas acciones de censura y hostigamiento de Nicolás Maduro en contra de los medios de comunicación de línea editorial adversa al régimen que aún sobreviven en el país.

Sin órdenes judiciales, los funcionarios de la estatal Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) ejecutan medidas administrativas para confiscar equipos de transmisión, cámaras y computadoras con el evidente propósito de limitar la divulgación de contenido que no le es favorable.

La confiscación además incluyó interrogatorios a los trabajadores de los medios reprimidos, la solicitud bajo intimidación de documentos operativos hasta las claves de procesos de transmisión e incluso correos electrónicos, asegura el Correo del Caroní. El registro del proceso fue prohibido.

Así, el canal digital Venezolanos por la Información (VPI TV ) engrosa la lista de plantas asediadas. A sus dos sedes en Caracas, una en Los Dos Caminos y la otra La Florida, llegó una comisión de 13 funcionarios con la misión de apagar la señal, lo que demuestra el “odio” hacia los medios, declaró a NTN24 Fabiola Colmenares, directora de VPI TV.

Sobre los hechos, la directiva de este medio de comunicación divulgó un comunicado a través de su red social en Twitter donde califican lo ocurrido como un “nuevo episodio en la campaña de censura y hostigamiento contra la prensa independiente».

Averiguar hasta lo último

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) asegura que los funcionarios de Maduro exigieron “información sobre proveedores, mecanismos de publicación, operación” y “libros contables” del canal, apuntó La Patilla.

Pero no fueron los únicos fiscalizados. Más temprano, el diario regional Panorama, en el estado Zulia (fronterizo con Colombia), informó en Twitter que el SENIAT cerró por cinco días su sede principal alegando “incumplimiento de deberes formales”. Su página web está inhabilitada.

Una ola de gran escala

El portal web del periódico Tal Cual también estuvo “bajo ataque digital” ante problemas de ingreso que se prolongaron por unas horas.

Todo coincide con denuncias de la prensa oficialista sobre el financiamiento por parte de Reino Unido a medios digitales independientes como El Pitazo, Caraota Digital y El Estímulo, el SNTP y organizaciones no gubernamentales críticas del régimen de Nicolás Maduro. Las agrupaciones gremiales calificaron estos señalamientos como una “campaña de desprestigio”.

El Correo del Caroní lo considera como una “nueva ola de censura”, mientras los trabajadores de la prensa agregan que esto constituye “un nuevo intento por silenciar a los medios” reveló Infoabe.

Con actos similares reportados entre 2014 y 2019, Venezuela cayó 32 puestos en el Índice Mundial de Libertad de Prensa elaborado por Reporteros Sin Fronteras ,ocupando el lugar 147 de 180 países.

Según la organización Espacio Público, sólo en septiembre del año pasado se registraron 49 violaciones a la libertad de expresión. Los casos documentados incluyen la intimidación, el hostigamiento judicial y las amenazas directas y la mayoría de las víctimas (48%) fueron periodistas.

En 2020 la cifra de ataques superó los 700 casos con detenciones de ciudadanos y periodistas en el contexto de manifestaciones contra el régimen.

“Esto vuelve aún más tenso el clima en que deben trabajar los periodistas, que empezó a deteriorarse tras la crisis política y económica que comenzó en 2016”, denuncia la organización basada en que «una ley adoptada en 2010 contempla que pueden sancionar cualquier contenido que cuestione a la autoridad constituida legítimamente, lo que se traduce en detenciones abusivas de reporteros y juicios por difamación». Una realidad donde el venezolano queda cada vez más sin acceso a la información.

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admin
Have lived and invested in Venezuela full time for the last eight years and visited for each of twelve years prior to that. Studied and closely followed developments in Venezuela since 1996.