Las olas del comunismo mundial

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La segunda ola del comunismo idealizó la Revolución Cubana. Luego apareció Chávez como uno de los embajadores de la tercera. (Flickr)

La primera ola del comunismo mundial empezó a finales del siglo XIX, consagrándose con la Revolución Bolchevique de 1917. Apenas tomado el poder, Vladimir Ilyich Ulyanov, Lenin, líder de la revolución, declaró la creación de la Republica Soviética iniciando el trágico declive de la prospera Rusia. Lenin, profundizó la teoría marxista llevándola a extremos de abuso de poder estatal nunca antes vistos en la historia moderna. El comunismo ideológico de Lenin apuntaba a borrar todos los rasgos de la civilización anterior al triunfo bolchevique. La locura llegó al extremo de asesinar a la familia real rusa por completo, borrándola de la faz de la tierra. Luego vendrían cambios más profundos que conllevaron al asesinato de 100 millones de ciudadanos de Rusia y países satélites. Crímenes masivos motivados por ideología y lucha por el poder. La Unión Soviética fue un experimento comunista macabro.

Los fundamentos ideológicos de igualdad y bienestar para la clase obrera (el término “clase” es creación comunista) llevados a la práctica por la fuerza y coerción del estado, crearon profundas huellas psicológicas en los ciudadanos soviéticos. Los miembros de la familia, por ejemplo, no le debían lealtad al núcleo familiar sino al Partido Comunista. Era obligación denunciar a la madre o al hijo que no se alineara con la ideología de pensamiento único del Estado. El comunismo atacaba directamente a la célula fundamental de la sociedad; la familia. La consigna era destruirla por completo.

El fracaso de la primera ola se manifestó públicamente en 1960, cuando los intelectuales comunistas europeos de occidente se alejaron y renegaron del modelo soviético. El experimento soviético no les servía para sus fines, las sociedades capitalistas del mundo libre eran mucho mas prosperas que el comunismo de la Unión Soviética. De esa forma la lucha de clases se atomizó apareciendo el feminismo radical, ambientalismo, multiculturalismo, animalismo, ideología de género e identidad, lucha contra la inequidad, ideología de inclusión, ideología de responsabilidad social comercial, entre muchas otras que continúan en formación. De la misma forma se declaró que la lucha armada no era una herramienta útil para tomar el poder. Más fácil y eficaz era la penetración de las estructuras del poder del Estado a través de la educación escolar y universitaria. De esa forma, la segunda ola del comunismo mundial con lenguaje renovado y nuevas estrategias políticas para tomar el poder se estrenaba en Europa occidental, de allí daría el gran salto hacia la academia de los Estados Unidos de América.

La segunda ola propagó la idea romántica del comunismo como abanderado de los mas débiles y pobres, idealizando al Che Guevara y la Revolución Cubana. Tres generaciones fueron indoctrinadas en los colegios con romanticismo neo comunista, el Che se convirtió en el Robin Hood moderno, el enemigo era el prospero capitalista, aquel que consumía su vida trabajando por obtener bienestar material. Se acuño una frase muy curiosa, mencionada en canciones y novelas: “sociedad plástica.” Y a la cultura del trabajo occidental la bautizaron como: “esclavitud moderna.” El ataque a la cultura occidental desde adentro aseguraba el éxito. La ideología del relativismo ideológico se introdujo a las aulas de las escuelas europeas, ya no existía una verdad única, mas bien uno mismo fabrica su verdad, de esa forma la sociedad es una fantasía sino la vida misma, como en la saga de películas The Matrix.

La segunda ola terminó con la destrucción del Muro de Berlín en 1989 y la posterior disolución del Partido Comunista Soviético y de la Unión Soviética. Inmediatamente los rezagos comunistas se organizaron en Sudamérica creando el Foro de Sao Paulo, la dictadura de los Castro en Cuba tomó el liderazgo elaborando una nueva estrategia para tomar el poder. La fórmula es la democracia, utilizar la ley del enemigo para derrotarlo, invertir no solamente en partidos de izquierda, sino mas bien en todos los partidos, en todos los políticos y medios de comunicación. La estrategia es tomar el poder por medio de cuerpos extraños, en forma de parasito. El plan diseñado por el servicio de inteligencia cubano necesitaba de empresas multinacionales que invirtieran dinero en financiar partidos políticos y a todo aquel que demostrara liderazgo. El comunista Lula da Silva, presidente de Brasil (2003-2010) con el Partido de los Trabajadores fue el encargado de poner el plan de la tercera ola del comunismo en marcha. Ofreció a las empresas brasileñas obras billonarias alrededor del planeta a cambio de financiar campañas políticas y pagar sobornos a políticos y líderes usualmente de ideología neo marxista. El impacto de la tercera ola fue enorme, los sobornos se negociaban con la cabeza de la estructura del poder, directamente con presidentes, primer ministros y ministros, y Lula da Silva, ahora en la cárcel por corrupto, era el embajador de la tercera ola junto con el fallecido dictador de Venezuela Hugo Chávez.

La tercera ola del comunismo sigue vigente y logró tomar el poder en todos los países de Sudamérica, dejando atrás una secuela de miseria, otrora prósperos países como Venezuela y Argentina están en ruina moral y económica. El comunismo triunfó allí transformando las estructuras culturales para mal. El foco de resistencia contra el neo marxismo en Sudamérica es Perú, allí la sociedad organizada espontáneamente entabla lucha desigual contra el Estado que quiere imponer la ideología neo marxista de la igualdad de género, los peruanos saben que el objetivo es destruir la familia y con ella la sociedad y la cultura de la libertad. La batalla a ganar contra el neo marxismo de la tercera ola del comunismo se desarrolla en Perú, hay que observarla con detenimiento.

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Have lived and invested in Venezuela full time for the last eight years and visited for each of twelve years prior to that. Studied and closely followed developments in Venezuela since 1996.